Lewis Hamilton habló de un aspecto poco habitual de su vida fuera de la Fórmula 1: la relación que construyó con North, Saint, Chicago y Psalm, los cuatro hijos de Kim Kardashian. Durante un encuentro con aficionados en el Circuito de las Américas, en Austin, el piloto británico contó que disfruta pasar tiempo con ellos y reveló que este año les regaló un cachorro llamado Halo.
La conversación tuvo lugar en la Fan Zone del Gran Premio de Estados Unidos y ofreció una de las pocas declaraciones públicas de Hamilton sobre su vínculo con Kardashian. El siete veces campeón mundial describió una dinámica familiar cercana, mientras la empresaria, que comparte a sus hijos con Kanye West, había dejado días antes una breve referencia a su situación sentimental en el reality The Kardashians.
El regalo que incorporó a Halo a la familia
Hamilton conectó su experiencia con los hijos de Kardashian con el cariño que siente por sus propios sobrinos. “Mis sobrinos siempre me han dado mucha felicidad. Me encanta pasar tiempo con los hijos de Kim”, expresó ante el público reunido en Austin.
El piloto también contó que la familia sumó una mascota. “Tiene cuatro hijos, así que puedo jugar con ellos. Este año les compré un perro, así que la pequeña Halo es un nuevo miembro de la familia”, dijo. La referencia al cachorro fue el detalle más concreto que compartió sobre su convivencia con los niños.
North tiene 13 años; Saint, 10; Chicago, 8; y Psalm, 7, según las edades consignadas en la información difundida durante el Gran Premio. Hamilton no se limitó a describirlos como parte de la vida de su pareja: habló de pasar tiempo con ellos y de una experiencia que asocia con el afecto que le brindan sus sobrinos.
La anécdota también permitió conocer cómo el piloto se refiere al lugar que ocupa en esa dinámica. Su comentario sobre poder jugar con los cuatro y el regalo de Halo presentó una escena doméstica muy distinta de las habituales entrevistas centradas en Ferrari, los resultados o la lucha por el campeonato.
Una relación que fue ganando exposición durante 2026
El vínculo entre Hamilton y Kardashian comenzó a conocerse a principios de año. Al inicio, ambos mantuvieron un perfil reservado y se los relacionó con encuentros en lugares como Oxfordshire, en Inglaterra. Las versiones sobre un romance ganaron fuerza después de que fueran vistos juntos en el Super Bowl y en el festival Coachella.

También compartieron una visita a Japón, un fin de semana en el hotel Estelle Manor, en los Cotswolds, y una estadía en París. Más adelante, Kardashian acompañó al piloto en algunas competencias de la temporada, lo que hizo más visible la relación ante el público de la Fórmula 1.
La pareja también mostró públicamente su vínculo en Instagram. Aun así, las declaraciones de Hamilton en Austin tuvieron un matiz particular: no se enfocaron en confirmar o detallar el romance, sino en hablar de los niños y de una experiencia cotidiana compartida con ellos.
La presencia de Kardashian en algunos Grandes Premios se había convertido en parte de la exposición pública de ambos. Después de subir al podio en Mónaco, Hamilton agradeció que ella lo acompañara. “Es increíble tenerla aquí este fin de semana y contar con su apoyo”, afirmó entonces ante la prensa.
La respuesta de Kardashian sobre su vida sentimental
Poco antes de que se conocieran las palabras del piloto, Kardashian había abordado el tema de las relaciones en un episodio de The Kardashians. Durante una conversación con la comediante Nikki Glaser, habló de una lista de más de 50 características que busca en una pareja.
Cuando los productores insistieron para que revelara más información sobre el hombre al que se refería, respondió con humor que parecía que intentaban sacarle la información a la fuerza. Después resumió su postura con una frase breve: “Déjenme decirles esto: yo… Estoy muy, muy feliz. Eso es todo lo que diré por ahora”.
Kardashian añadió una alusión que fue interpretada en relación con Hamilton y su número en la Fórmula 1. “Qué curioso que soy 44% británica, si entienden lo que quiero decir”, comentó. El piloto compite con el número 44 en su monoplaza, una coincidencia que dio un contexto reconocible a la frase sin que ella ofreciera más detalles sobre la relación.
La empresaria no estuvo en la carrera del domingo en Austin. Se encontraba en Roma para celebrar su cumpleaños número 46 junto a su madre, Kris Jenner. Su ausencia en ese Gran Premio contrastó con otras fechas de la temporada en las que sí acompañó a Hamilton.
El Gran Premio de Austin, entre la vida personal y la pelea deportiva
La conversación sobre Halo y los hijos de Kardashian ocurrió durante un fin de semana de actividad para Ferrari. Hamilton comenzó la carrera de Austin desde el quinto puesto y terminó a poco más de un segundo del podio. Charles Leclerc, su compañero de equipo, finalizó segundo, mientras Max Verstappen completó el podio.
El resultado situó la atención en dos planos distintos: la actuación del británico en la pista y su objetivo de conservar el tercer lugar del campeonato de pilotos. Según la información disponible, Hamilton afronta una disputa directa con George Russell por esa posición durante el tramo final de la temporada.
En el calendario que le quedaba por delante figuraban los Grandes Premios de Ciudad de México, São Paulo, Las Vegas, Catar y Abu Dabi. Esas carreras marcaban el recorrido inmediato para sostener su lugar en la clasificación, mientras Ferrari seguía compitiendo en la fase decisiva del año.
Fuera de la pista, Hamilton también descartó la posibilidad de retirarse pronto. La declaración no despejó todos los interrogantes sobre su futuro, pero sí dejó claro que no planteaba un retiro cercano en ese momento. En Austin, sin embargo, el tema que más conectó con los aficionados fue otro: su vida junto a Kardashian y la forma en que se relaciona con sus hijos.
Una faceta menos conocida del piloto
Hamilton suele hablar ante los medios en un entorno marcado por las carreras, los resultados y las obligaciones de su equipo. Por eso, una intervención dedicada a sus vínculos familiares ofreció una mirada diferente, aunque breve, de su vida fuera del circuito. La mención de sus sobrinos, los juegos con los hijos de Kardashian y la llegada de Halo dibujaron esa faceta sin convertirla en una declaración extensa sobre su intimidad.
El tono de sus palabras fue afectuoso y directo. No explicó detalles sobre la rutina de la familia ni sobre el papel que desempeña con cada niño; tampoco presentó el regalo como una señal pública sobre la relación. Lo que sí dijo fue que le gusta compartir tiempo con ellos y que el cachorro ya forma parte de la familia.
En paralelo, las apariciones de Kardashian en algunos Grandes Premios y las referencias de ambos en público han ido desplazando el vínculo desde la discreción inicial hacia una mayor visibilidad. Las respuestas, sin embargo, siguen siendo acotadas: Hamilton habló de su cercanía con los niños y Kardashian dijo que estaba muy feliz, sin ofrecer una descripción extensa de la relación.
Así, el comentario de Austin reunió dos historias que suelen transcurrir en escenarios distintos. En el circuito, Hamilton encara el cierre de la temporada con Ferrari y la pelea por el tercer puesto; fuera de él, contó que comparte momentos con los cuatro hijos de Kardashian y que este año les regaló a Halo, un cachorro que, según sus propias palabras, se convirtió en un nuevo miembro de la familia.











