China prepara el Nebula-2 para recuperar cohetes con brazos como los de SpaceX

China prepara el Nebula-2 para recuperar cohetes con brazos como los de SpaceX

Deep Blue Aerospace quiere que su cohete Nebula-2 haga algo que hasta ahora solo ha logrado SpaceX: recuperar en pleno vuelo la primera etapa mediante dos brazos mecánicos instalados en una torre, conocidos popularmente como “palillos”. La compañía china acaba de completar un tanque de propelente de acero inoxidable de cinco metros de diámetro, un hito de fabricación que acerca el proyecto a sus siguientes pruebas, pero no demuestra todavía que el sistema de captura vaya a funcionar.

El plan combina un lanzador de gran capacidad con la reutilización de sus componentes. Si Nebula-2 consigue volver a volar tras ser recuperado, Deep Blue Aerospace podría reducir la necesidad de fabricar etapas nuevas para cada misión. La empresa también busca elevar el ritmo de lanzamientos en un sector donde China quiere desplegar grandes constelaciones de satélites.

Un tanque de cinco metros para un cohete reutilizable

La pieza recién salida de la línea de montaje es un tanque de propelente de acero inoxidable de cinco metros de diámetro. Según la información difundida sobre el proyecto, es el tanque de mayor tamaño de este tipo dentro del sector espacial privado chino. Su finalización es un avance de fabricación, no el cierre del desarrollo del cohete: todavía quedan pruebas y etapas de integración antes de que Nebula-2 pueda demostrar sus capacidades.

El tanque forma parte de un vehículo diseñado para transportar cargas a la órbita terrestre baja, o LEO por sus siglas en inglés. Deep Blue Aerospace estima que Nebula-2 podrá colocar allí hasta 25 toneladas si el desarrollo se completa según lo previsto. Esa capacidad lo sitúa en una categoría de lanzadores pensada para cargas importantes, aunque la cifra es una meta del diseño y no un resultado de vuelo ya comprobado.

La reutilización es una parte central de la propuesta. La compañía plantea que el cohete pueda volar más de 20 veces, con el objetivo de repartir los costes de fabricación entre varias misiones. Para alcanzar esa cifra no basta con recuperar una etapa: también hay que lograr que sobreviva al vuelo, revisar su estado y prepararla para volver a operar. La fuente no detalla cómo será ese proceso de inspección y mantenimiento en el caso de Nebula-2.

Once motores en la primera etapa y uno para el vacío

La primera etapa de Nebula-2 contará con 11 motores Thunder-RS. En conjunto, producirían unos 12.446 kilonewtons de empuje al despegue, de acuerdo con los datos citados sobre el vehículo. La segunda etapa tendrá un único motor optimizado para funcionar en el vacío, donde las condiciones son distintas a las que encuentra un motor cerca del suelo.

La división en etapas permite que el lanzador utilice configuraciones diferentes durante el ascenso. La primera etapa aporta el empuje inicial y, una vez que ha cumplido su función, puede separarse del resto del vehículo. La segunda continúa el viaje con la carga. En el plan de Deep Blue Aerospace, recuperar la primera etapa es la pieza clave de la reutilización descrita; la información disponible no explica si la segunda etapa también se recuperará.

La potencia y la carga útil previstas ayudan a dimensionar el desafío: la etapa que la empresa quiere atrapar es una pieza de un cohete de gran tamaño, no un vehículo pequeño de prueba. Aun así, las cifras de empuje y capacidad no permiten por sí solas determinar cuándo estará listo el sistema de recuperación. Para eso harán falta pruebas específicas y, finalmente, un vuelo que confirme el comportamiento del conjunto.

Qué hacen los “palillos” y en qué se diferencian de las patas

La idea de Deep Blue Aerospace toma como referencia el sistema Mechazilla de SpaceX. En lugar de dejar que el propulsor descienda hasta una plataforma y se pose sobre patas, una torre equipada con brazos mecánicos lo sujeta durante el regreso. La captura se produce en el aire, por lo que la etapa debe llegar a una posición y una velocidad compatibles con el movimiento de los brazos.

El apodo de “palillos” describe la forma en que los brazos flanquean y sujetan el vehículo, pero el sistema no es simplemente una grúa convencional. La maniobra exige coordinar el descenso del cohete con la estructura de captura. Si el intento sale bien, la etapa queda en la torre en vez de aterrizar sobre una superficie preparada para recibirla.

La comparación con las patas es relevante porque SpaceX ya había recuperado propulsores de esa manera. El aterrizaje sobre patas requiere una plataforma y una logística de recuperación propias; la captura en torre plantea otra vía para manejar la etapa después del vuelo. La información fuente señala que este cambio puede reducir costes de fabricación y logística frente a la recuperación tradicional, pero no ofrece cifras para cuantificar la diferencia.

SpaceX logró una captura de este tipo el 13 de octubre de 2024, cuando recuperó en vuelo un propulsor Super Heavy con la torre Mechazilla. Ese antecedente convirtió el método en una referencia para otros programas de cohetes reutilizables. Deep Blue Aerospace quiere trasladar un concepto similar a Nebula-2, aunque el anuncio de sus planes no equivale a haber repetido el logro.

China ya ha probado otras formas de recuperación

El proyecto de Deep Blue Aerospace se suma a varios avances chinos en recuperación de cohetes, pero esos intentos no han utilizado todos el mismo método. Un Long March-10B fue recuperado sobre una red instalada en un buque, según el antecedente citado en la información del proyecto. Se trata de una captura en una plataforma marítima, distinta tanto de un aterrizaje en patas como de los brazos de una torre.

China prepara el Nebula-2 para recuperar cohetes con brazos como los de SpaceX

También se menciona la recuperación del propulsor Zhuque-3 Y2, de la empresa LandSpace, sobre patas de aterrizaje. Ese logro acercó a una compañía china a una técnica que SpaceX y Blue Origin ya habían utilizado: devolver un propulsor directamente a tierra en vez de recurrir a un amerizaje controlado por paracaídas.

Las diferencias entre estos métodos importan. Una red en un barco, las patas de aterrizaje y una captura con brazos resuelven el mismo problema general —recuperar una parte del cohete—, pero requieren infraestructuras y maniobras distintas. El plan de Nebula-2 no sería, por tanto, la primera iniciativa china de recuperación, sino un intento de avanzar hacia una forma concreta de captura que SpaceX ya ha demostrado.

El vínculo con las constelaciones Guowang y Qianfan

La motivación va más allá de emular una maniobra llamativa. La reutilización se relaciona con la intención de aumentar la cadencia de lanzamiento de satélites para Guowang y Qianfan, dos grandes constelaciones chinas que aspiran a competir con Starlink. Para desplegar redes de esa escala hacen falta lanzamientos frecuentes; disponer de etapas que puedan volver a utilizarse es una de las vías que el sector busca para sostener ese ritmo.

Esto no significa que Nebula-2 vaya a lanzar necesariamente todos los satélites de esas constelaciones ni que la recuperación garantice por sí sola una mayor frecuencia. La información disponible presenta la reutilización como una herramienta para acelerar los lanzamientos y reducir costes, pero no especifica contratos, calendarios de despliegue ni una asignación concreta de misiones al cohete.

El precedente de SpaceX resulta importante precisamente por esa relación entre reutilización y actividad de lanzamiento. Sin embargo, copiar el principio técnico no basta para reproducir el funcionamiento de un sistema completo: el vehículo, la torre, la recuperación y la preparación para vuelos posteriores tienen que operar como un conjunto. El anuncio de Deep Blue Aerospace muestra la dirección que quiere seguir, no el resultado final.

Las próximas pruebas todavía están por delante

Con el tanque terminado, Deep Blue Aerospace se prepara para avanzar hacia pruebas de propulsión de la segunda etapa. La información publicada señalaba que podían realizarse hacia el final de ese mismo año, siempre que el desarrollo avanzara sin problemas. No se ofrece una fecha concreta para el primer vuelo de Nebula-2 ni para un intento de captura con brazos.

Esta distinción evita confundir tres hitos diferentes: completar un componente, probar un motor o una etapa y recuperar un cohete durante un vuelo. El tanque recién fabricado confirma progreso en la construcción, pero no acredita que la segunda etapa haya superado sus ensayos ni que la primera esté lista para una maniobra de captura.

El éxito del plan dependerá de que Nebula-2 pueda volar, separar sus etapas y devolver la primera a una posición en la que los brazos la puedan sujetar. Después, la promesa de más de 20 reutilizaciones añadiría otro reto: que la etapa recuperada pueda volver a utilizarse. Por ahora, la captura con “palillos” sigue siendo el objetivo más ambicioso del programa, todavía pendiente de pruebas.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo despega el cohete Nebula-2 de Deep Blue Aerospace?

La información disponible no indica una fecha de lanzamiento. Señala que, después de completar el tanque, la empresa contemplaba realizar pruebas de propulsión de la segunda etapa hacia el final de ese mismo año, si todo avanzaba según lo previsto.

¿Qué relación tienen SpaceX y la NASA en este proyecto?

La información sobre Nebula-2 no describe una relación entre SpaceX y la NASA ni menciona a la agencia como participante en el programa chino. La comparación se refiere al sistema de captura de cohetes de SpaceX, que Deep Blue Aerospace quiere emular con brazos mecánicos.

¿Cuánto cuesta el cohete Nebula-2?

No se proporciona un precio para Nebula-2. Deep Blue Aerospace busca abaratar la operación mediante la reutilización de la primera etapa, pero no ha detallado aquí el coste del cohete ni cuánto podría reducirse con cada reutilización.

¿Cuál es el propósito de SpaceX?

La fuente menciona a SpaceX como pionera en la reutilización y como referencia técnica para el sistema de captura de Nebula-2. No detalla los objetivos generales de la compañía; en este contexto, su papel es el de antecedente de la recuperación de propulsores en vuelo.

¿Deep Blue Aerospace ya ha atrapado un cohete con brazos?

No. La empresa ha anunciado que quiere recuperar la primera etapa de Nebula-2 con un sistema similar al de Mechazilla, pero aún tiene que completar las pruebas. El tanque de cinco metros terminado es un avance del proyecto, no una demostración de la captura.