Por qué subió la luz en septiembre: los servicios de ajuste explican dos tercios del aumento

Por qué subió la luz en septiembre: los servicios de ajuste explican dos tercios del aumento

La tarifa regulada de la electricidad subió un 6,5% en septiembre respecto a agosto y alcanzó un precio promedio de 148 €/MWh. De los 15,03 €/MWh que aumentó el PVPC, 9,86 €/MWh se atribuyen a los servicios de ajuste: mecanismos que permiten corregir la planificación del mercado cuando la generación prevista no encaja con las necesidades reales o con las limitaciones de la red.

La cifra ha alimentado el debate sobre los sobrecostes y el papel de Red Eléctrica. El operador sostiene que no fija ese importe y que no debe confundirse el conjunto de ajustes con la operación reforzada, una medida concreta. Las dos explicaciones pueden ser compatibles: los ajustes representan una parte importante del encarecimiento para el consumidor, pero no son un recargo que Red Eléctrica decida aplicar por sí sola.

Qué subió en septiembre y cuánto pesaron los ajustes

El incremento del PVPC entre agosto y septiembre fue de 15,03 €/MWh. Según los datos citados por Cinco Días, 9,86 €/MWh correspondieron a los servicios de ajuste, cerca de dos tercios del aumento. El resto no puede atribuirse únicamente a una causa a partir de esas cifras, aunque la evolución del mercado mayorista también influyó.

La tarifa regulada, conocida como PVPC, incorpora entre sus variables el precio del mercado mayorista. Ese mercado registró una subida del 4% durante septiembre, según la información publicada. Por tanto, el encarecimiento no se explica con una sola partida: coincidieron un mayor coste en el mercado y un peso elevado de los mecanismos que equilibran y hacen viable el funcionamiento del sistema eléctrico.

El dato de 9,86 €/MWh ayuda a dimensionar el efecto, pero no significa que esa cantidad corresponda íntegramente a la operación reforzada. Esa distinción es central en la respuesta de Red Eléctrica: el importe reúne distintos servicios de ajuste, mientras que la operación reforzada es solo uno de ellos.

Para qué sirven los servicios de ajuste

La electricidad se programa con antelación. El mercado organiza qué tecnologías producirán y en qué momentos, a partir de previsiones de oferta y demanda. Sin embargo, la planificación puede apartarse de lo que ocurre cuando llega el momento de generar y consumir.

Por qué subió la luz en septiembre: los servicios de ajuste explican dos tercios del aumento

Puede haber menos viento del previsto, una central puede detenerse o la demanda puede diferir de la estimación inicial. Como la generación y el consumo deben encajar en tiempo real y la electricidad debe circular por una red con límites físicos, el operador del sistema necesita corregir desviaciones y mantener condiciones seguras.

Para hacerlo, Red Eléctrica puede solicitar cambios en la producción: por ejemplo, pedir a una central que genere más o modificar la programación prevista. Los servicios de ajuste reúnen mecanismos que permiten efectuar esas correcciones. Su coste depende, entre otros elementos, de cuánta energía haya que movilizar y del precio que ofrezcan los generadores.

Cuando la opción más barata no basta

La combinación de centrales seleccionada en el mercado puede ser la más económica sobre el papel, pero no siempre resulta compatible con las restricciones de la red. Una determinada programación puede no ser físicamente viable en todos los puntos del sistema o no ofrecer las condiciones necesarias para operarlo con seguridad.

En esos casos, el operador debe modificar la programación. Esa intervención puede implicar recurrir a otras centrales o cambiar cuánto producen algunas de las ya previstas. El resultado es un coste adicional respecto al precio de la energía adjudicada en el mercado mayorista, aunque la función del mecanismo sea resolver una necesidad operativa.

Qué es la operación reforzada y por qué se debate

La operación reforzada es uno de los mecanismos asociados a la gestión del sistema. Red Eléctrica adoptó medidas adicionales y más conservadoras después del apagón del 28 de abril de 2025, con el objetivo de reforzar la seguridad y evitar que se repitiera un fenómeno de ese tipo.

La compañía afirma que tomó esas medidas tras detectar incumplimientos normativos y comportamientos inadecuados de algunos agentes relacionados con las circunstancias que estuvieron en el origen del apagón. Entre las medidas señaladas en la información publicada figura la programación masiva de centrales de ciclo combinado de gas en el mercado de restricciones, que opera al margen de la subasta diaria.

Esto quiere decir que una central puede no haber sido seleccionada en primer lugar en el mercado mayorista y, aun así, tener que entrar en funcionamiento si el operador la necesita para resolver una restricción o reforzar la operación. Poner en marcha esa generación tiene un coste, que depende de la energía requerida y de las ofertas correspondientes. En el caso de las centrales de gas, la fuente describe ese coste como elevado, pero no aporta una cifra de precio por unidad de energía para esta operación concreta.

Red Eléctrica cifró en 8,8 millones de euros el coste de la operación reforzada durante septiembre. La empresa indicó que esa cantidad equivaldría a unos dos céntimos al día para un usuario con PVPC y un consumo medio anual de 300 kWh. Es una estimación atribuida al operador y referida a ese mecanismo, no al conjunto de servicios de ajuste ni al aumento total de la tarifa.

Por qué Red Eléctrica rechaza que fijara el sobrecoste

Ante las informaciones que vinculaban gran parte de la subida a sobrecostes aplicados por el operador, Red Eléctrica respondió que no establece ese coste. Según su explicación, el importe de los servicios de ajuste depende de las circunstancias del sistema, de la energía que se necesite movilizar y de los precios ofrecidos por los generadores.

Por qué subió la luz en septiembre: los servicios de ajuste explican dos tercios del aumento

La compañía también presentó una comparación de las últimas cuatro semanas: durante ese periodo, el coste de la electricidad en el mercado mayorista aumentó un 21,4%, mientras que el de las restricciones técnicas descendió un 8,2%. Esos porcentajes corresponden a una comparación de cuatro semanas, no a la variación mensual de septiembre mencionada para el PVPC. Por eso no deben mezclarse directamente con el aumento del 4% del mercado mayorista durante el mes.

La discrepancia gira, en parte, en torno a qué se incluye bajo la etiqueta de “sobrecoste”. Para Red Eléctrica, los ajustes son gastos necesarios para que la generación asignada pueda funcionar de manera segura y compatible con la red. Desde el punto de vista del consumidor, en cambio, sí hay un coste que se suma al precio resultante de la casación del mercado mayorista y que puede elevar la tarifa por encima de lo que sugeriría mirar solo esa subasta.

Qué significa la diferencia para el consumidor

Que los ajustes expliquen cerca de dos tercios del aumento mensual no demuestra, por sí solo, que el operador haya decidido cobrar una cantidad arbitraria. Indica que esos mecanismos tuvieron un peso considerable en la variación del PVPC entre agosto y septiembre. La explicación operativa y el impacto económico pueden ser ciertos al mismo tiempo: el sistema necesita ajustes y esos ajustes tienen un coste que repercute en la tarifa.

También conviene distinguir entre el coste agregado de una medida y lo que representa para un hogar. Los 8,8 millones de euros atribuidos a la operación reforzada describen el coste total de ese mecanismo durante septiembre. La estimación de dos céntimos diarios comunicada por Red Eléctrica intenta traducirlo a un usuario tipo, pero no permite calcular cuánto pagó cada hogar: el recibo concreto depende de su consumo y de las condiciones aplicables a su contrato.

El debate no afecta únicamente a los clientes del mercado regulado. Las grandes eléctricas que operan en el mercado libre también han cuestionado la transparencia de estos costes. Según la información publicada, reclaman que se incluya un cargo regulado en la parte fija del recibo, para no tener que asumir temporalmente el impacto cuando ofrecen contratos a precio fijo.

Ese desacuerdo refleja una cuestión práctica: cómo se informa y se distribuye un coste que puede variar con las necesidades del sistema. Mientras tanto, para interpretar una subida del PVPC resulta útil separar tres conceptos: el precio mayorista, los servicios de ajuste en conjunto y la operación reforzada en particular. Confundirlos puede llevar a atribuir todo el incremento a una sola medida o a un único responsable, cuando las cifras disponibles describen componentes distintos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto subió la tarifa regulada en septiembre?

El PVPC aumentó un 6,5% respecto a agosto y llegó a un precio promedio de 148 €/MWh. La diferencia indicada entre ambos meses fue de 15,03 €/MWh.

¿Qué parte del aumento se relacionó con los servicios de ajuste?

Según los datos citados por Cinco Días, 9,86 €/MWh de los 15,03 €/MWh de aumento correspondieron a los servicios de ajuste, aproximadamente dos tercios.

¿Los 9,86 €/MWh corresponden solo a la operación reforzada?

No. Esa cifra se atribuye al conjunto de los servicios de ajuste. La operación reforzada es uno de los mecanismos, pero no equivale a todos ellos.

¿Por qué se aplican restricciones técnicas?

Porque la programación más barata del mercado no siempre es compatible con los límites físicos de la red. El operador puede modificarla para mantener el sistema en condiciones seguras y asegurar que la generación responda a las necesidades reales.

¿Red Eléctrica decide cuánto cuestan los servicios de ajuste?

La empresa afirma que no fija ese coste. Según su explicación, depende de la energía que sea necesario movilizar y de los precios ofrecidos por los generadores, además de las circunstancias operativas del sistema.